Este 27 de noviembre de 2025, un hombre fue condenado a 29 años de cárcel por la violación de su hijastra.

Un hombre fue condenado a 29 años y 4 meses de cárcel, tras ser hallado culpable de violación, acto cometido contra su hijastra.
El hecho fue cometido en Azuay, durante el año 2011, cuando la niña tenía 7 años. El individuo identificado como Cristian M. inició los abusos sexuales en contra de su hijastra.
Los hechos se repitieron dentro del domicilio familiar, en la parroquia Abdón Calderón del cantón Santa Isabel, y se extendieron hasta que la niña cumplió 14 años, momento en que el agresor empezó a violarla.
Según la investigación emprendida por Fiscalía General del Estado (FGE), el sujeto aprovechaba los momentos en los que la madre de la adolescente salía a trabajar para cometer las agresiones.
En septiembre de 2019, la víctima quedó embarazada como consecuencia de las violaciones.
Tras conocer lo ocurrido, la institución educativa donde estudiaba la joven remitió un informe a la Junta Cantonal de Protección de Derechos, que emitió una boleta de auxilio y envió la documentación correspondiente a Fiscalía.
El violador permaneció alrededor de cinco años prófugo
En enero de 2020, Cristian M. huyó ilegalmente hacia Estados Unidos, mientras que en junio del mismo año, la víctima dio a luz a una niña.
Fiscalía formuló cargos contra el agresor y posteriormente consiguió que sea llamado a juicio.
El proceso quedó suspendido debido a que el acusado permanecía prófugo, hasta que este 2025 fue detenido y deportado a Ecuador.
Aunque la víctima y su madre no acudieron a rendir testimonio, Fiscalía demostró la responsabilidad del ahora sentenciado con los testimonios de la abuela de la menor, del médico legista, de la psicóloga y del agente de Policía que investigó el caso.
La Fiscalía General del Estado obtuvo una sentencia condenatoria de veintinueve años y cuatro meses de privación de libertad.
Además, como medida de reparación integral, el Tribunal de Garantías Penales de Azuay ordenó al sentenciado pagar 5.000 dólares a la víctima.





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