En Guamote, provincia de Chimborazo, Fiscalía consiguió justicia para una niña, luego que su padre la violara por casi un año

Los abusos perpetrados a su propia hija tuvieron consecuencias. Resurrección G., abusó sexualmente de su pequeña durante casi un año. Así lo demostró la Fiscalía General del Estado y el Tribunal de Garantías Penales que conoció la causa, sentenciándolo a trece años y cuatro meses de prisión.
El terrible hecho ocurrió en comunidad Atapo El Carmen, parroquia Palmira, cantón Guamote, provincia de Chimborazo.
La menor tenía 11 años cuando comenzaron las agresiones sexuales.
La niña relató que su padre biológico comenzó a abusar sexualmente de ella en julio de 2024, aprovechando momentos en los que no había personas que pudieran advertir lo ocurrido.
Agresión tras agresión, hasta que la niña no pudo más. La última vez que la tocó fue un 19 de marzo de 2025.
Al día siguiente, la menor decidió hablar y relató los hechos a un psicólogo del Hospital Básico de Guamote, durante un chequeo médico.
El caso fue denunciado de inmediato por el profesional de la salud y por el Centro de Acogimiento para víctimas de violencia basada en género, donde la agraviada permanece bajo protección para precautelar su bienestar emocional y social.
En la audiencia de juzgamiento, que concluyó el pasado 9 de diciembre de 2025, la Fiscalía demostró la responsabilidad del individuo, de 53 años, por el delito de abuso sexual.





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