Actualmente, es recurrente observar a niños y niñas adquiriendo actitudes que no son consideradas propias de su edad, es a lo que llamamos hipersexualización infantil.

Es común ver en estos momentos a niños y niñas adquiriendo actitudes que no son consideradas propias de su edad.
Quizá la educación que reciben, quizá la influencia o estímulos a su alrededor, o quizá sean los «nuevos tiempos«.
Esta situación afecta de gran manera a las sociedades nuevas, que se están creando con patrones de pensamiento y actitudes ligadas a la sexualidad de manera violenta.
¿Qué es la hipersexualización?
Para abordar este tema, consultamos con Yajaira Haro, psicóloga, quién explicó a detalle esta problemática:
“niños, niñas y adolescentes van asumiendo patrones, expresiones y posturas que no les corresponde por su edad. No están preparados emocional, psicológica ni físicamente para adquirir estos patrones y roles que les vamos dando”.
Haro señala que la situación radica en el “valor que se le atribuye a la sexualidad de manera superficial”, priorizándola por encima de cualquier otra cualidad.
Para la profesional, la sexualidad es tomada por distintos grupos humanos como una manera de convertir a las personas en objetos en lugar de sujetos. Y es aquí donde los infantes son afectados, convirtiendo a niños en “hombres” y a niñas en “mujeres”, ambas figuras sexualizadas.
Esta situación es reflejada comúnmente en la vestimenta, que va ganando espacio en el mercado.
“Un ejemplo es el comercio de sujetadores. Ahora vienen brasieres con relleno para niñas pequeñas, de ocho años de edad. Los zapatitos de tacón altos, los topsitos, las minifaldas” argumentó Haro.
Otro lugar donde se puede visualizar este patrón es en personajes de las series infantiles, que muestran a los niños como “conquistadores” y a las niñas como figuras femeninas con “cuerpos perfectos, maquilladas”; incluso dentro de las fiestas infantiles se proponen concursos de belleza, de modelaje, pasarelas, con atuendos y juegos, replicando estereotipos y dinámicas violentas y machistas.
El rol de los padres es fundamental
Son los familiares los que cumplen un rol importante dentro de esta realidad, Haro afirma que en ocasiones son ellos los que transmiten mensajes y motivaciones para ser “el niño conquistador”, el “machito galán”, “todo un Don Juan” desde pequeños.
En las madres es común escuchar expresiones como “mi esposito”, “mi maridito” al referirse a sus hijos varones, lo que motiva, de acuerdo a la psicóloga, a conductas osadas.
Y esto se visibiliza en espacio donde comparten con amigas o compañeras, donde ellos dominan, incluso llegan a “robar besos”, asumiendo que tienen derecho de hacerlo. Para la psicóloga:
“lo que está en crisis no son los cuerpos, sino la cultura. La sociedad actual promueve un ideal de belleza hegemónica donde los niños y niñas están expuestos a un peligroso mensaje, por medio de los medios de comunicación y en especial redes sociales, que ofrecen imágenes sexualizadas y ofrecen una visión de la belleza asociada a los excesos”.
De esta manera, se vende al erotismo como un sinónimo de éxito.
Problemas de la hipersexualización infantil
La Hipersexualización es un problema que afecta profundamente al desarrollo de los niños, Haro señala que la problemática incluye:
“alteración de las etapas del desarrollo, baja autoestima, auto-objetivación, que incrementa a futuro conductas agresivas”.
A esto se unen los trastornos alimenticios como anorexia y bulimia, cirugías estéticas a edades tempranas para conseguir el estereotipo deseado e incluso, se puede despertar el interés en conductas sexuales en etapas prematuras.
Lo que la experta recomienda a los padres de familia es que necesariamente se abran los canales de comunicación con los niños,
“debemos interesarnos en sus gustos, en lo que ellos juegan, lo que ven en televisión, lo que consumen en internet. En ir filtrando esta información que están recibiendo”.
Es necesario y agrega que es responsabilidad del adulto aprender programas de Control Parental, que se pongan normas en casa de lo que se puede ver en televisión, establecer reglas para la edad de acceso para una red social, promoviendo en su lugar otras actividades y compartir en familia.
Es también fundamental enseñar a los más pequeños a ser críticos con la información que ellos reciben.





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