Este 27 de enero de 2026, en horas de la noche, familiares y amigos rindieron homenaje, dándole el último «adiós» al Cap Danny López, marcado entre recuedos y dolor

El dolor de la pérdida de un ser amado es indescriptible. Recordar las risas, aquellos momentos de felicidad vividos resulta doloroso, y a la vez, resulta como «anestesia» para calmar el alma. Nuestro ser amado fue feliz, junto a nosotros, junto a sus seres queridos, junto a sus amigos, haciendo lo que más amaba.
Es así como se recuerda al Capitán Danny López, quien falleció trágicamente en el accidente ocurrido en Wichim, cantón Taisha, la tarde del 26 de enero de 2026.
El prefecto de la provincia de Morona Santiago, Tiyua Uyunkar, fue uno de los primeros que se acercaron a solidarizarse con los familiares.
Como amigo de varios años de Danny, recordó con profunda nostalgia cómo eran esos días:
«era un Capitán muy conocido en territorio achuar por todas las acciones que ha realizado. Ha llevado la palabra de Dios a distintas comunidades en colaboración con la iglesia católica, es lamentable esta noticia, para todas las personas que lo conocemos, estamos muy dolidos. Mi solidaridad para toda la familia».
El cantón Taisha tiene la mayor cantidad de sitios de difícil acceso de la provincia de Morona Santiago.
«No se sabe si llegaremos con vida», cuenta Uyunkar, tras experiencias, debido a que su vida entera perteneció a esta zona.
«Hay momentos difíciles en los que a nosotros nos toca volar, a la cultura achuar, en plena lluvia. Pero siempre con fe en Dios. Esta lamentable noticia nos da mucha más valentía a nosotros en decir, para que nos den los permisos necesarios para poder llegar con la vialidad a estas comunidades tan lejanas».
Junto a Danny, murió un voluntario y sacerdote
El prefecto de Morona Santiago, además, recordó a Roberto Wisum, joven achuar quien se encontraba como voluntario de la misión Wasakentsa; además del padre Enio Esteves que siempre estuvo ayudando en territorio.
«Gracias a ellos se terminó la guerra, donde se vivían matándose entre hermanos. Gracias a la llegada de la misión, se ha optado por la educación y por la fe que tenemos por nuestra religión Católica».
Así recuerdan a Danny, el piloto que llevó esperanza a una zona de difícil acceso
El portal digital Ecu Album escribió unas líneas, recordando:
«Siempre tenía una sonrisa y tiempo para la gente. En más de una ocasión permitió que personas de las comunidades Shuar y Achuar subieran a la avioneta para sentir, aunque sea por un momento, lo que era manejarla».
El usuario Santiago Guillén:
Los pilotos no mueren, vuelan más alto. No es un adiós, sino un hasta pronto, hermano. Dios te tenga en su santa gloria. Amén





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