Fiscalización del proyecto Macuma–Taisha desata confrontación pública entre el prefecto de Morona Santiago Tiyua Uyunkar y el asambleísta Fernando Nantipia

La solicitud de un examen especial a la contratación del proyecto vial Macuma–Taisha derivó en un intercambio público de declaraciones entre el prefecto de Morona Santiago, Tiwyua Uyunkar, y el asambleísta Fernando Nantipia.
La controversia surgió después de que Nantipia informara que pidió a la Contraloría General del Estado revisar el uso de los recursos destinados a la obra, argumentando que su obligación como legislador es fiscalizar el manejo de los fondos públicos y garantizar que estos se ejecuten conforme a la ley.
Nantipia defendió su pedido de fiscalización señalando que los recursos públicos pertenecen a la ciudadanía y que la transparencia fortalece la confianza en las instituciones.
En respuesta, Uyunkar publicó un pronunciamiento en el que cuestionó la actuación del asambleísta, recordando que anteriormente ocupó el cargo de procurador síndico dentro de la administración provincial y señalando que, en ese entonces, no expresó observaciones sobre los procesos internos.
Además, sostuvo que la fiscalización debe asumirse como una responsabilidad institucional y no como un “espectáculo político”.
Qué curioso escuchar hoy discursos de transparencia de quien ayer conoció de cerca cada proceso de esta administración y jamás tuvo el valor de cuestionarlos cuando ocupaba un cargo de confianza como Procurador Síndico. Hoy aparece como valiente.
Lástima que esa misma valentía no se escuche con la misma fuerza en la Asamblea, donde el micrófono parece pesar más que las responsabilidades con la Amazonía y con Morona Santiago.
La fiscalización es una obligación, no un espectáculo político. Y quien realmente quiere servir a la provincia no se limita a sembrar dudas; gestiona, propone, defiende proyectos y consigue resultados para la gente.
El prefecto también afirmó que la administración provincial está abierta al control de los organismos competentes y aseguró que no le preocupa una revisión de la Contraloría.
En su mensaje, añadió que, según su criterio, ese organismo realiza exámenes especiales a los procesos de licitación conforme a sus procedimientos internos y cuestionó la pertinencia de la solicitud presentada por el legislador.
No me preocupa que la Contraloría revise absolutamente todo. Siempre hemos estado abiertos al control y a la rendición de cuentas. Lo que sí preocupa es ver representantes que hablan mucho de fiscalización y muy poco de gestión, mientras Morona Santiago sigue sin voz en la asamblea.
La obra se encuentra actualmente suspendida y está presupuestada en $12 millones de dólares.




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