Por: Lcdo. Andrés Daquilema

Cada dos años en Ecuador llaman a las votaciones, pues, en nuestro sistema democrático tenemos elecciones de mitad de periodo, y, se trata de elegir autoridades que a nombre el pueblo, tomen decisiones, administren el aparato público y resuelvan los grandes problemas nacionales, a la interna del país o también en relación internacional. Esto es aquello que llamamos ELEGIR una autoridad.
Ahora puntualicemos, tal como está trazada nuestra política administrativa dentro de esta llamada “democracia” nos usan para elegir de entre grupos señalados a quienes nos gobiernan; Resulta que cada dos años estamos acudiendo a las urnas y ahí empieza el problema que Ecuador acusa, como es la designación de autoridades cuyas actuaciones dejan o dejaron más frustraciones que hechos concretos traducidos en obras para un electorado desconcertado que no tiene clara la idea de temas como “las elecciones o votaciones” en un escenario con un abanico de postulantes de todos los colores, de todas las tendencias, con un baratillo de ofertas, en medio de pomposas campañas ofreciendo el oro y el moro, y en ese contexto siempre la historia se ha repetido, nos quedamos con la sensación de que “LA PRÓXIMA SERÁ”
El problema es por partida doble al menos desde mi punto de vista y lo más palpable es que:
1. Por la forma de actuar al momento de “votar”, mencionamos que la ciudadanía no tiene una preparación o capacitación política, eso sin contar que tampoco conoce de ideologías o el marco conceptual de una u otra agrupación política, lo cual posibilita que acuda a “las votaciones” sin distinguir uno de otro candidato, piensa que, el que “impresiona más”, es el mejor, cosa más errada, porque ahí precisamente, se da la génesis del problema, ya que, no conocemos al candidato, ni su forma de pensar, tampoco su trayectoria, y tan solo “miramos” cuanto gasta? como gasta en campaña?, si da para la fiesta y para el programa del barrio o la comunidad?, y menos se averigua de donde sale el financiamiento para la pomposa campaña,
2. Es también un punto de análisis el hecho de que, hay candidatos que son usados y otros usan los partidos políticos o más bien las tiendas electoreras y captan la “confianza popular” y se hacen elegir y después, quienes ganaron dirán “si te vi ni me acuerdo”, ya que, desde el escaño, empieza la labor el servicio a la comunidad que lo eligió y en su inmensa mayoría esto, esto precisamente no ocurre. Basta con atender las noticias, y como casi normal vemos casos de corrupción y enriquecimiento ilegal no justificado a todo nivel, más hoy esto ocurre con alcaldes sindicados en estos casos, esto no demuestra sino, que quien asume una candidatura no lo hace en el sentido amplio de servicio o contribución a la patria y la sociedad, pues desconocen de ideologías y no exhiben una trayectoria política junto al pueblo por la defensa de sus intereses, son nada más que ilustres desconocidos aventureros de la política que pescan a rio revuelto en un marasmo populista.
Por tanto, cabe aquí reflexionar, ¿Qué ocurre con nuestro sistema de gobierno?, y lo propio, ¿qué ocurre con nuestro sistema de eleccionario y nuestra democracia?
El problema es que, no somos un pueblo instruido en temas políticos, nuestra cultura no da para instruirnos en estos temas, no nos gusta leer y formular análisis de nuestra realidad local y nacional, la desidia permite que deleguemos responsabilidades, y dejamos que otros nos den eligiendo y decidiendo qué, o como vamos a vivir y solucionar nuestros problemas, en sí, el problema es grave, desde que no nos vinculemos y no identifiquemos el camino para poder elegir bien siempre estaremos cayendo en improvisaciones y continuaremos eligiendo mal, y al final decimos “LA PROXIMA SERA”.
Y ahí no queda el problema, éste es mas grave aún, pues tenemos autoridades de bolsillo, que se acomodan al gobernante de turno, por ello los gobiernos se blindan de esta manera y se saltan los organismos de control pues, por si fuera poco NUESTRO SISTEMA DE JUSTICIA ES DEBIL Y ES VULNERADO CADA VEZ, entonces es lamentable que lo ético, la honradez y honorabilidad sean valores muy traídos a menos por una clase política indecente, sumándole la decidía de un pueblo que no se interesa por estos temas, por eso siempre que nos equivoquemos terminaremos diciendo “LA PROXIMA SERA”.
A manera de corolario puedo decir, busquemos a los hombres y mujeres que salen desde el seno de las comunidades, o al menos que sepan de nuestros problemas y lleven un mandato, de trabajar junto al pueblo y consensuar las obras e inversión pública, también que conozcan y que promocionen la comunicación e información a sus mandantes, dejemos de lado la demagogia, el “yo te ofrezco y busca quien te dé” y cuestionemos a los candidatos que tratan de impresionar con inversiones y gasto de campaña que uno luego se pregunta, ¿cómo irán a recuperar todo ese despilfarro de campaña? HAGAMOS UN EJERCICIO DE DEMOCRACIA PLENA, ELIJAMOS NUESTRO DESTINO, PREPAREMOS LAS IDEAS Y SELECCIONEMOS A LOS CANDIDATOS QUE TENGAN IDENTIDAD, PERTENENCIA Y PERTINENCIA, esto con la finalidad de no equivocarnos una vez mas y para no repetir “LA PRÓXIMA SERÁ”




Deja un comentario