Más de 150 niños recibieron un almuerzo durante el “Mundial de la Selva”. Un plato de arroz y huevo para quienes cruzaron la selva por el Mundial.

Para algunos fue un plato de arroz con huevo y verde. Para otros, una sopa caliente de pollo con fideo. En el “Mundial de la Selva – UCHI KAKARAM”, organizado por la Fundación Violín Rojo, la comida se convirtió en parte de una jornada que reunió a niños y familias de distintas comunidades.
Los participantes caminaron largas distancias para llegar al encuentro deportivo. Algunos atravesaron zonas de difícil acceso con la ilusión de participar en una jornada que, además del fútbol, terminó convirtiéndose en un espacio de encuentro comunitario.
Así vivimos el Mundial de la Selva — UCHI KAKARAM. Niños y padres de diversas comunidades caminaron largas distancias, cruzando la selva con ilusión para ser parte de este encuentro deportivo, indicó Violín Rojo.
Uno de los objetivos de la jornada fue garantizar un almuerzo para los asistentes. Con el trabajo de voluntarios y el apoyo de la Fundación Sonrisa de un Ángel, se entregaron alimentos a más de 150 niños y sus familias.

En medio de una realidad marcada muchas veces por la confrontación, el encuentro dejó una imagen distinta: niños alrededor de una cancha, familias compartiendo alimentos y personas que llegaron para colaborar.
Además, Violín Rojo invitó a la ciudadanía a ser parte de su próximo voluntariado. Para información, llamar al: 0998028725.





Deja un comentario